jueves, 25 de agosto de 2011

La melancolía no existe...

Hay días grises en los que mi ortografía no es perfecta. Hay días en los que me cuestiono sobre todo y pierdo la esperanza. Ciertos días tienen ciertos ocasos, tono naranja con manzana; que me muelen las entrañas, detienen el mundo y me hacen caer en mis rodillas. Días en que mis rodillas se reconocen y asumen como frágiles; días en los que caigo de bruces al polvo en la medida que el sol desciende. Veinticuatro horas por las que mis párrafos serán largos. 

Mañanas en las que en el techo aterrizan todos las tormentas, acariciando mis penas, inmolándose, gota a gota; recordándome las penurias de la condición humana. Mañanas en las que el café me da sueño y los buenos días no saben tan bien. Mañanas en las que todas las nubes cercan al sol, aprisionándole evitan que presencie lo que está ocasionando. De amaneceres a medios días, tratan de sobrevivir los latidos de mi corazón de papel reciclado.  

Existen tardes cálidas en las que mis tenis no son tan cómodos. Tardes en las que mis cristalizados ojos, se convierten en el periscopio de mi acorazada existencia. Tardes en las que el té es sólo una mezcla amarga de agua y alguna hierba extraña y shamanica; cúspides con decesos, esas son las tardes. Tardes de Shirley Bassey y Ela fitzgelard. De esas tardes que desean ser noches de vodka. 

Noches en las que las estrellas se ocultan detrás de los faros. Noches en las que la luna quiere brillar por sí misma, un inútil intento por llamar la atención. Noches en las que mis palabras son corrientes de aire frío por la espalda. Noches que confunden Reeperbahn con Traflagar Square. Noches que no despertarán en la madrugada para fumar el último cigarrillo de la caja. Noches que no morirán siendo mañanas, que nunca dejarán de ser madrugadas repentinas. 

Hay días que nunca dejarán de ser nefastos. Días en los que el camino no se ve tan claro y los sueños aparentan ser lejanos. Días en los que las melodías no pueden arrastrarte más allá de tus narices, días que se contradicen a sí mismos convirtiéndose en noches. Días que no se olvidan, que son como las alegrías, efímeros pero memorables. Días que son la vida misma. 

domingo, 7 de agosto de 2011

Petición del no-enamorado

Dime qué piensas, porque hoy tengo un escrito sin premisa. Quisiera saber qué pasa por tu mente, porque fulminaste mis pensamientos con los tuyos. Es que yo no puedo ver a través de ti como lo desearía, tú me atraviesas a mi. Al menos explícame con un dibujo hecho por tus dedos en mi piel, dame la luz que necesito para ser el lienzo que me haces querer ser.

Entrar a tu mente y sentir el latido de tu cerebro, que me incita a desearte en cada pulso. Sentirme dentro de ti como si fuera uno de tus sueños, vivir en alguno de ellos, quizá para siempre. Contigo nacer - vivir - morir son sinónimos, porque nunca me haz hecho sentir más vivo cuando caigo en cuenta de que muero por ti. Es quizá aún pronto para mi confesión, pero recuerda que a veces las mañanas tienen una espesa niebla que las recubre; que también ansío ver llegar la noche a tu lado. Confieso que la maduración de este sentimiento se da también en las madrugadas, cuando duermes.

No he podido imaginarte ni una sola vez, es por eso que te miro constantemente, procurando encadenar tu rostro a mi mente; desposar mi imaginación con tu realidad. Que corran juntas y hacer de lo existente una fantasía interminable. Encuentro tu voz en mis pensamientos, pero no la reconozco; como no puedo identificar intensión alguna en ti.

Eres como esos colores que aparecen sólo con los ojos cerrados después de mirar directamente al sol; sé de dónde provienes, pero no sé cuánto durará esta vez el efecto de tu presencia en mi interior. A pesar de ello, siempre te dejo flotar como una nube en mí, con la esperanza de condensarte y verter en mi corazón tu esencia;  solidifcarte al rededor de mis aurículas y que tus sentimientos sean el escudo contra mis temores. 

No saber qué sientes asusta; con un miedo placentero: imperceptible, pero sensible a ti.

jueves, 4 de agosto de 2011

Técnicas para abrir una caja fuerte.

Para conocer a alguien no tienes que hablarle. Necesitas sentarte en silencio a verlo fijamente a los ojos y este completará la historia de tu vida con las barreras de su imaginación. Funciona de esta manera: los ojos, espejo del alma, son la parte más delicada; nuestro órgano más honesto, de ahí la necesidad de protegerlo así sea con complejas historias sobre los valientes curiosos que los miran. Inútil e irrelevante cuando se trata de este sutil arte que a continuación describiré.

Miras a alguien a los ojos y este siente que te inmiscuyes en su alma, escarbas con sus recuerdos y desnudas su espíritu; con mucha razón porque: si te centras en el iris, lentamente notarás que su rostro desaparece y será el, quien te cuente la historia de esa persona; podrás encontrarte con vidas fascinantes y sumergirte en la piscina del sub-consciente, hallar aquel lienzo que abandonó el niño interno, pintado a medias pero con pasión, con aquella magia que sólo sale del interior humano.

Si después de esta experiencia quieres aventurarte más en el otro, dale un vistazo a su pupila. En la pupila están nuestros sueños, lo que queremos ser; esta nos contará con sumo detalle lo que nuestro interlocutor quiere; debo advertir que podríamos encontrarnos con personas que desean saltar por la ventana, morir en llamas o tomarse fotos con su perro en una cámara hiperbárica. Esta se contraerá o se dilatará en función de las ganas que tenga el sujeto de realizar su sueño.

Finalmente, tenemos a la cornea, invisible y misteriosa. Casi in-detectable, esta guarda nuestros secretos. Si puedes concentrarte lo suficiente para verla, encontrarás a tu observado, desnudo ante ti. Legible, pero a la vez apasionante y divertido, casi tanto como tu libro favorito.

Sin embargo, todo esto puede desaparecer en sutil pestañeo. Efímero como todo buen momento; es necesario tener la concentración precisa para descifrar y desbaratar al otro. Esculcar sus ojos y volver a tus pensamientos como si dieras un paseo en su cuerpo.